
La Carta Magna cumple 31 años con el Constitucional bloqueado
El retraso en la sentencia del Estatuto catalán y la imposibilidad de renovar a sus miembros deterioran la imagen del tribunal.
http://www.lavozdegalicia.es/espana/2009/12/07/0003_8155823.htm

Sin duda me parece vergonzoso lo que esta ocurriendo. El TC es un organo del Estado, organo que es judicial, por lo que deberia ser imparcial e independiente. Pero no es lo que pasa en la realidad como estamos viendo, y es hoy en dia dicho organo tan importante (ya que el garante de la Constitucion Española) esta politizado. Algo que sin duda, no favorece a la seguridad juridica del ordenamiento juridico español.
ResponderEliminarComo maximo garante de la constitucion española que es el TC deberia interpretar conforme a la Constitucion Española, deberia respetarla y basar sus decisiones de acuerdo con lo que pone en la Constitucion. Pero el aspecto exterior es muy diferente, parece que los miembros del TC no son mas que jueces con clara ideologia politica que deciden segun lo que decidan los partidos politicos que les eligieron para ostentar ese cargo, algo que sin duda no va con lo que esta previsto para el TC.
El TC debe ser un organo independiente e imparcial, no un organo politizado, que en vez de basarse en lo que dice la TC, se base en lo que dicen los Partidos Politicos respecto a la Constitucion Española, no puede ser que el TC sea una interpretacion de los partidos politicos.
Es algo que sin duda no puede ser y que hay que cambiar si es que queremos que los ciudadanos españoles sigan confiando en las resoluciones dadas por este organo, si no fuese asi, lo que pasaria es que el TC se convertiria en un organo en el que los ciudadanos no creyesen y cuyas decisiones no fuesen aceptadas, sino discutidas debido a que en el fondo se sabe que este organo no cumple su funcion correctamente, debido a que esta politizado.
Por ello, en el trigesimo primer aniversario y hoy mas que nunca creo que es necesario una reforma en dicho organo, asi como el cambio en la predisposicon por parte de los politicos y sus partidos, los cuales deben respetar este organo y tratar de que hagan su trabajo correctamente. Siempre tratando de no hacer boikots (como en este caso) y confianzo en la profesionalidad de las personas elegidas para dicho cargo, que es importantisimo y que esta perfectamente remunerado (de hecho los miembros del TC son los funcionarios españoles mejor pagados), solamente asi salvaguardaremos la seguridad juridica y no dejaremos de creer en este organo tan importante. Eso si los politicos nos dejan claro esta, que estos mas que el bien comun, solo quieren la fama y la gloria personal, algo que sin duda hay que cambiar en la mentalidad de los politicos de nuestro pais, porque estas actitudes mas que a la gloria nos llevan al desastre y al fracaso.
En lo referente a esta noticia hay que señalar que existe un grave problema en España con la Justicia. No sólo el Tribunal Constitucional lleva retraso en las cuestiones que tiene que dirimir, sino que tanto los tribunales ordinarios como las demás instancias llevan un retraso considerable a causa no sólo de la infraestructura de los órganos judiciales (medios materiales, personales, etc), sino también en los mecanismos de trabajo de éstos. Ahora bien, centrándome en la cuestión a debate, me gustaría indicar que la causa que bloquea en la actualidad al Tribunal Constitucional, viene de años anteriores, en los cuales se aceptaron múltiples recursos de amparo, que se han ido acumulando, lo que ha hecho sino aumentar el volumen de trabajo del Alto Tribunal, no centrándose en las cuestiones más importantes, que son de especial trascendencia para el país, como puede ser el recurso de inconstitucionalidad, o en este caso, el Estatuto de Cataluña. Todo este retraso judicial me parece vergonzoso, ya que un Alto Tribunal no puede llevar a estos extremos. Estamos hablando de qué cuestiones son más importantes para la correcta marcha del país; así, el TC, en mi opinión, debería intentar rebajar el volumen de su trabajo limitando, por ejemplo, la admisión de recursos de amparo, para sólo aquellos casos de especial trascendencia, o bien, cualquier otro tipo de medidas para pronunciarse sólo en cuestiones importantes. Para terminar, pero no con menor trascendencia, me gustaría hacer mención a la politización del TC, que es un hecho incontrovertible. El Alto Tribunal da la sensación desde hace muchos años de que no sentencia, conforme a la Justicia, sino que sigue los dictados del partido que lo controla. En mi opinión, esto no hace nada más que deteriorar el prestigio de un órgano esencial de nuestro estado de derecho. Habrá que meter el bisturí y ordenar de otra forma la Justicia porque no es de recibo en una democracia plena que padezcamos, y de forma tan notoria, la politización del Tribunal Constitucional.
ResponderEliminarJorge García de Andrés.
Es realmente vergonzoso el estado actual del Tribunal Constitucional. El TC no es un organo concebido para poner de manifiesto la visicitudes políticas que puedan tener los partidos en el Parlamento sino que debe estar por encima de las tradicionales luchas politcas debido a las elementales funciones jurisdiccionales que encarna. El hecho de situarnos ante un TC bloqueado pone en el peligro la seguridad jurídica del ordenamiento y pone en evidencia las garantías constitucionales en los procesos inclusive vulnerando derechos fundamentales como la tutela efectiva (art 24 CE) por un proceso sin dilacciones indebidas, que representan todo un logro de la trasicion.El bloqueo constitucional causa impacto social por lo que conlleva desprestigio de este organo constitucional. Por ello es necesario salvaguardar la imagen de que el TC no es un órgano politizado sino teoricamente imparcial e independente y ajeno a las coyunturas parlamentarias.
ResponderEliminarEn definitiva, es necesaria que este tipo de escandalos no se repitan con mucha asiduidad puesto que pone en peligro la existencia misma del propio TC.
Tal y como han señalado mis compañeros, los dos problemas principales de este órgano son el exceso de trabajo y la parcialidad del mismo.
ResponderEliminarEs cierto que hasta la entrada en vigor de la LO 6/2007, el Tribunal Constitucional no era una vía extraordinaria de recurso, sino que se había convertido casi en una tercera instancia. La mayoría de los casos que alegaran violación de los derechos fundamentales tenían cabida, y era tan sencillo como alegar el artículo 24 de la CE para poder conseguirlo. Por lo tanto esta ley probablemente ayude a la opinión que se tiene sobre el Tribunal.
Sin embargo, en lo referente a la segunda cuestión, el problema es muchísimo mayor, ya que se trata de la ruptura manifiesta y aceptada de la separación de poderes. Los jueces se decantan de manera directa o indirecta por un partido u otro, o son los propios partidos los que se decantan por ellos, y es que contra el ansía de poder no hay límites.
Pese a ser el órgano que más cobra (como ha señalado Guillermo), se permiten "affaires" con los diferentes partidos y dilaciones en sus resoluciones.
Realmente la mala imagen que se tiene de este órgano es difícil de recuperarla, no ya por la tardanza, sino por la cuestionada imparcialidad de sus resoluciones.